El pintor manchego Antonio López (Tomelloso, Ciudad Real, 6 de enero de 1936) ha retomado después de tres años su proyecto de pintar la panorámica de Barcelona desde el mirador del Museo Nacional de Arte de Catalunyaa (MNAC), según ha informado esta institución.
López, máximo representante del movimiento realista español de la segunda mitad del siglo XX, se plantó este viernes frente a la puerta del museo con su lienzo y sus pinceles, con una gorra en la cabeza, y ante la sorpresa de algunos visitantes que no dudaron en fotografiarle con sus móviles.

El MNAC, a través de sus redes sociales, ha remarcado que se trata de un “trabajo en el tiempo, preciso, realista y contemplativo, para captar la luz del paisaje urbano”.
El Tibidabo ya asoma
Hace ya unos años que Antonio López, de 89 años de edad, hizo público que quería pintar el paisaje urbano de Barcelona, una ciudad “para ser pintada”, y que inició este proyecto.
En el lienzo, por el momento, es visible la montaña del Tibidabo, algunos de los edificios más altos de la calle Tarragona, así como las Cuatro Columnas de Josep Puig i Cadafalch, que se encuentran junto a la Font Màgica de Montjuïc.
Cuando el artista quiere pintar un lugar, queda largamente unido al mismo, lo que ha ocurrido sobre todo con Madrid, pero también con Bilbao o Sevilla.
